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miércoles, 16 de octubre de 2013

Reseña de "años andando pensando en ti" en Desde el Sur



“... explorar. Es cierto que yo abrí el libro; sin embargo, el libro se abrió a mí quizá advirtiéndome de su naturaleza; y así fue que hojeando como no es convencional, de atrás para adelante, encontré una imagen recreada del autor: un ícono de Zachary Payne. Detalles: una imagen semirreal, una foto de la cabeza superpuesta a un cuerpo de corazón (un corazón, unos brazos y unas piernas delineados) al cual agrega un pequeño texto. He aquí unos retazos: «Z. G. P. es una simple envoltura que lleva desde 1976 protegiendo un órgano vital, el corazón... Es el guía de la envoltura, la clave y su razón de vivir y, gracias a él, Z. G. P. seguirá andando, viviendo, sufriendo, amando y amando».”

Así empieza Joya Benites su reseña de la plaqueta años andando pensando en ti publicada por Umbrales en 2010, de Zakary Paine (reeditada en The Death Del Oso, de 2012) para la revista Desde el Sur. Volumen 2, número 1, Lima; pp. 81-84.  

Para leerla en su totalidad o ver los otros artículos sobre poesía peruana pincha en el link:



martes, 8 de octubre de 2013

La Brigada Poética, en Viento Sur nº 129





Fragmentos de Peripecias de la Brigada Poética en el reino de los autómatas, de Alberto García-Teresa (Umbrales, 2012), junto con una serie de fotografías de acciones de la Brigada Poética, han aparecido en el número 129 (septiembre-octubre) de la revista Viento Sur.

http://www.vientosur.info/?page=article-fijo&id_article=34

La Brigada Poética somos todas/os, somos nadie.

jueves, 7 de marzo de 2013

Alberto García-Teresa en Radio Almenara



Alberto García-Teresa, autor de Peripecias de la Brigada poética en el reino de los autómatas (Umbrales, 2012) fue entrevistado en "La Hora Léptica", de Radio Almenara, el domingo 17 de febrero. 

Aquí se puede escuchar el programa completo. La entrevista tiene lugar entre los minutos 6:50 y 28:

http://www.ivoox.com/hora-leptica-54-17-02-2013-audios-mp3_rf_1798544_1.html




martes, 12 de febrero de 2013

Zakary Paine en Radio 3


A raíz de sus últimas intervenciones poéticas y artísticas en la calle, Zakary Paine, como parte del colectivo Zanja, fue entrevistado en Radio 3, de Radio Nacional de España, en el programa "Siglo XXI". La grabación puede escucharse en:


http://www.rtve.es/alacarta/audios/siglo-21/siglo-21-savage-suefo-30-11-12/1595950/

El autor de The Death Del Oso (Antología poética de un inexistente) aparece del minuto 40 al 46.


viernes, 8 de febrero de 2013

Entrevista a Zack Paine en Onda Latina - "La Hora Léptica"



El pasado verano, el poeta Zakary Paine, autor de The Death Del Oso (Antología poética de un inexistente) (Umbrales, 2012) fue entrevistado en el programa "La Hora Léptica", de Onda Latina. Se puede escuchar en:

http://leptica.org/2012/06/04/la-hora-leptica-37/


La entrevista transcurre entre los minutos 7 y 26.



lunes, 10 de diciembre de 2012

Reseña de "Peripecias de la Brigada Poética..." en Diagonal



Reproducimos la reseña de Peripecias de la Brigada Poética en el reino de los autómatas publicada en el periódico Diagonal nº 187 (7 al 22 de diciembre de 2012).
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Alberto García-Teresa

Peripecias de la brigada poética en el reino de los autómatas

Asociación Umbrales, Madrid, 2012. 112 páginas, 10 euros


Con este poemario se estrena la nueva editorial asociativa Umbrales, a la que no cabe sino desear una larga vida. Peripecias de la brigada poética en el reino de los autómatas no es un poemario al uso, ¿poemas?, ¿microrrelatos? Su título ya deja claro que se trata de poesía para la acción y a ese principio se ajustan los textos fuera de género: Un conjunto de propuestas para poetizar el mundo, consignas para incidir en la vida programada; para abrir una brecha en el cálculo del orden y de las máquinas registradoras.


Aquí no cabe preguntarse con Hölderlin “¿Para qué poetas en tiempos de penuria?”. Alberto García-Teresa, en coherencia con su fe en la capacidad de la poesía para generar emoción, para modificar hábitos alienantes, para construir vida, atiende al cómo y sus Peripecias son la respuesta: Así y así, hasta cien veces así, nos dice él. Todo un programa de poemas realizables para poner en marcha mínimos gestos de sabotaje. De eso se trata, de enfrentar al lenguaje vacuo del político, la metáfora cargada de sentido; de agujerear los bolsillos del banqueros con punzantes tercetos; de darnos de bruces en el espejo con la brizna imaginada, con el palíndromo que enseña a mirar del revés. Una vez más este poeta refresca el aire.

Mª Ángeles Maeso



 

lunes, 20 de agosto de 2012

Rodolfo Ybarra sobre "The Death Del Oso"

El poeta peruano Rodolfo Ybarra escribe en su blog sobre The Death Del Oso, de Zakary Paine:

http://rodolfoybarra.blogspot.com.es/2012/08/zacary-paine-ha-muerto-senores.html


ZACARY PAINE HA MUERTO, SEÑORES 

lunes, 13 de agosto de 2012

 


The Death Del Oso, de Zakary Paine


Viajero empedernido, académico, profesor en la Universidad de Hawai, rudo jugador de rugby en equipos de tercera, trashumante en los países árabes, ayudante de vendedor de cachivaches, obrero de construcción civil en Utah, traductor, seguidor del Abomunismo y ex mormón, Zakary Paine nos sorprende esta vez anunciando con bombos y platillos su propia muerte e invitándonos a la exposición de sus restos mortales en formato libro: The Death Del Oso (Antología poética de un inexistente), Ediciones Umbrales, 2012, España. Que en paz descanse y que dios guarde.

Asisto a este velorio de textos con mi ramo de gladíolos, a sabiendas que el horno crematorio de la crítica no podrá acercar sus llamas (ni sus dientes de sable) a ese poema inmortal que fue (o es) su propia vida; por eso me basta con leer (con la tristeza del amigo perdido) cada verso que se desparrama como el agua de una fuente, géiser o pileta metafísica: y yo me despierto/ de nuevo un amanecer oscuro/ se me caen todas mis fachadas/ mi alma,/ mi sombra/ no me acompañará hoy/ otra vez me pongo a escribir the eulogies of my Parents/ ellos sufren de buena salud// soy yo quien muere.

Pero en este velorio de extraños y conocidos no hay capilla ardiente, ni café, ni galletitas y nadie viste de luto y no hay plañideras a las cuales pagar por sus servicios ofrecidos, solo se observan textos escritos en español por un angloparlante, un descendiente de irlandeses, alguien que aprendió la lengua Quevedo, Góngora y Argote, y Cervantes solo para darle uso exclusivo de poema y enervar la felicidad de Jacobson.

Atrás quedaron todos esos recuerdos de recitales masivos y protestas cuasisolitarias, como esa vez que se embadurnó de sangre en plena Casa de la Literatura Peruana para protestar contra la matanza de los pueblos selváticos y que él, un gringo a fin de cuentas, lo sentía más propio que cualquiera de nosotros. Atrás quedaron sus peleas y riñas callejeras para que dejaran entrar a un chinegro, amigo suyo, a una discoteca miraflorina; o sus defensas y solidaridad a un borracho que deshacía de dolor porque su esposa lo había abandonado: ¿De quién son los ojos que lloran?/ Ayer lloré/ por los tres mil que me dejaron.

Ahora que Zakary Paine ha “muerto”, me es imposible reprimir mi nostalgia por esos tiempos cuando caminamos por la bruma de Magdalena en noches que acababan en la casa de un diplomático de la hermana república de Argentina. O cuando subía a mi humilde hogar en Baca Flor a tomar el desayuno o compartir la cena de gala gracias a la invitación de un pizzero conocido de la farándula limeña (los secretos siempre se quedaron con la bella e inteligente P. Marijuán). Y lo controversial que resultaba estar un día en La Parada de Lima mirando cómo licuaban a una rana para un jugo antitebeciano y al día siguiente estaba compartiendo con los gerentes de Telefónica porque también jugaban rugby, un deporte de élite solo para paisitos perdidos en el mapamundi.

Zakary Paine ha muerto, señores, el gran oso blanco sucumbió ante las predicciones del 2012, los mayas lo sacaron de la agenda finisecular (con los avances de la ciencia/ algún día seremos capaces de mover electrons, protons and neutrons/ con estas palabras sobre estas hojas/ una bomba atómica podrá hacer/ then I will have the power to change). Es hora de escuchar La Pasión según San Mateo de Mendelsshon y de ir al aeropuerto Jorge Chávez o de aguitar en la sección reclamos donde insiste en darle su pasaje a otro (porque siempre hay alguien con más premura de llegar a su destino); quizás si tenemos suerte lo podamos ver descendiendo por las escaleras eléctricas con su amplia sonrisa y sus casi dos metros de estatura diciendo “¿Cómo está mi familia de Baca Flor?, les presento a mi bella esposa”.

viernes, 6 de julio de 2012

"Peripecias..." en Desde Babia - Oteadores en Fuga

Alberto García-Teresa. Peripecias de la brigada poética en el reino de los autómatas

Alberto García-Teresa
Peripecias de la brigada poética en el reino de los autómatas
Asociación Umbrales. Madrid, 2.012


 

Es una edición sin ánimo de lucro, y como los textos, avala de nuevo  la coherencia de este poeta y brigadista que hoy vuelve a Desde Babia. Oteadores en fuga*.

El título del libro da muchas pistas:

Peripecias: acciones divertidas y coloridas, creativas…

La Brigada poética: con la poesía y los poetas como banderas…

En el Reino de los autómatas: críticas y solidarias, revolucionarias…

Y  Madrid de fondo.


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Algunas de las peripecias de la brigada poética:


(…)

La Brigada Poética ha comenzado el reparto gratuito de gafas de aumento en forma de pareado para posibilitar una nueva mirada crítica y poética de la realidad.

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Ayer  desembalaron y distribuyeron más de un millar de preservativos linguales agujereados en los bares de copas de la ciudad. La Brigada Poética busca, así, potenciar la conversación a todo riesgo entre los más jóvenes; las palabras descarnadas, plenas de aliento, saliva y hielo, sin enmascaramientos.

(…)

La Brigada Poética acaba de inaugurar la redacción de un poema coral involuntario. A través de un mensaje de spam comercial en el que cada usuario añade un insulto, un comentario socarrón, y que se autoenvía a los remitentes de la libreta de direcciones, esperan obtener un monumento contra la sociedad de consumo.

(…)

En las orillas de las grandes autovías de la capital, instalaron medio centenar de carteles con la inscripción:

<Para evitar atascos, viaje en verso>

(…)

Soltaron 300 versos surrealistas de Aleixandre y Aragon por los conductos de ventilación de la oficina. Nunca antes los trabajadores habían tomado aire con tanto brío, con tanta energía; con tanta conciencia de respiración.

(…)

En un descuido, al abortar una acción que pretendía colocar un poemario bomba de Rimbaud en la puerta de un insípido museo, se vertieron cientos de fantásticas metáforas en las alcantarillas. Cuentan ahora los operarios que este repudiado submundo, de repente, se ha convertido en un alocado festival de la imaginación.

(…)

La Brigada Poética propone aprender del haiku a vivir de manera austera, plena y esencial, y del palíndromo a observar del revés la realidad.

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Los niños trazaban poemas de Jean Arp en el suelo y saltaban sobre ellos, a modo de rayuela, al tiempo que adivinaban la forma de las nubes.

(…)

Para acostumbrarnos a rechazar lo superfluo y lo accesorio, la Brigada Poética imprime en envoltorios y envases poemas de José Ángel Valente.

(…)

El próximo fin de semana, la Brigada Poética organizará una excursión a la sierra con el fin de plantar un centenar de poemarios. de ese modo, ayudarán a nutrirlos, alargarán su vida y favorecerán su reproducción por esporas.

El lema será: <Oxigena el mundo>

(…)

En una picaresca incursión, en una reunión de accionistas, la Brigada Poética agujereó los bolsillos de todos los banqueros con punzantes tercetos.

(…)


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Uno de los recitales de presentación del libro en el vídeo Alberto García-Teresa. Recital “Brigada Poética” 22/06/12




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*Ya había llegado a Desde Babia: Alberto García-Teresa, poeta en Madrid


 http://desdebabia2.wordpress.com/2012/07/06/alberto-garcia-teresa-peripecias-de-la-brigada-poetica-en-el-reino-de-los-automatas/ 

jueves, 7 de junio de 2012

Crítica en Artes Hoy de la adaptación cinematográfica de "Peripecias de la Brigada Poética..."

“Kingdom of Automata”: el libro es mejor.

por David Jasso (crítico cinematográfico)

Confieso que cuando salí de la sala después de ver “Peripecias de la Brigada Poética en el reino de los autómatas” solo pude sentir indignación. No me importa lo condescendiente que pueda ser la Crítica oficial ni el exitazo en el que el marketing la ha convertido. Es sorprendente que este blockbuster descerebrado haya llegado a ser uno de los filmes más taquilleros de los últimos años.

Hace ya tiempo que tuve acceso al material literario que ha servido de inspiración para la película (cuando todavía no era más que una pequeña plaqueta repleta de buenas ideas y con un concepto innovador) y no entiendo cómo los productores cinematográficos han sido capaces de convertir ese material repleto de sensibilidad y surrealismo en una película de acción desbocada, en la que lo único que importa son las explosiones de sonetos y las persecuciones sobre cualquier tipo de vehículo, ya sea endecasílabo u octosílabo.

Un despropósito especialmente remarcable es el enfrentamiento final entre rimas asonantes y consonantes (burdo McGuffin de la película), resuelto con una cámara nerviosa que apenas permite enterarse de los versos que se nos muestran. Para colmo el director remata la película con un delirante mensaje que apuesta descaradamente por el DRM en todos los poemas electrónicos, que es completamente contrario al espíritu del libro original.

Visto el resultado de la adaptación, comprendo perfectamente que Alberto García-Teresa (un hombre culto, íntegro y pacífico) se haya negado a que su nombre aparezca en los títulos de crédito y que haya donado el importe de los desorbitados derechos de autor a causas sociales con las que siempre ha colaborado. A destacar que todavía sigue abierto el litigio por el numeroso merchandising que la película ha generado (el juego de mesa Poemary-action ha sido el más vendido de los últimos años –y ya hay proyectos para convertirlo en un concurso de televisión–, y es frecuente ver a jóvenes por la calle con gorras-poema o a niños con lanzaversos a pilas, ¡colecciónalos todos!). El autor también exige un fin social para estos beneficios. Ya se ha sabido que el veredicto judicial no llegará antes del 2018 y que se hará público en Amazon.com a precios populares.



El libro en el que se basa la película ofrece numerosas historias independientes imbricadas en una trama mayor apenas esbozada, no conocemos detalles de los brigadistas sino de sus acciones puntuales en pro de un mundo mejor sirviéndose de la poesía para ello. Sin embargo el film se limita a seguir de forma lineal las peripecias de los seis adolescentes que conforman la brigada (tres chicos y tres chicas) y sus escarceos amorosos, en un enfrentamiento con malvados de opereta que pretenden redactar las órdenes de embargo en verso, para lo que secuestran a numerosos poetas (uno de ellos mentor de la afroamericana del grupo).

Entre las imágenes pueden encontrarse algunos rastros de los poemas originales, como la espectacular escena del tren de alta velocidad que llega puntual gracias a la ingeniosa utilización de hipálages en las traviesas (aunque en el libro se debe a la estratégica colocación de poemas en las vías, un recurso mucho más verosímil), quizás uno de los pocos momentos salvables de la película.

Eso sí, técnicamente “Peripecias de la Brigada Poética en el reino de los autómatas” es irreprochable. De alguna forma se ha logrado reproducir el estilo depurado y funcional de la redacción original, sumamente efectiva; los efectos especiales son perfectos: las cuartetas están exquisitamente recreadas y se mueven con naturalidad,  así como el etalonaje cromático que reproduce fielmente las emociones de los aficionados a la poesía, destaca especialmente la novedosa utilización de poemas clásicos convertidos al 3D que estallan en el rostro de los espectadores.

Sin embargo, el surrealismo del libro y su sensibilidad se han sustituido por la acción desenfrenada remarcada con inapropiadas figuras literarias y por escenas de sexo light inspiradas en poemas de adolescentes calenturientos. Una lástima que no hayan podido reproducir ni de lejos la ternura que exhala cada una de las páginas del libro.
La ironía soterrada de los textos originales, su calidez (e incluso ese toque de inocencia naif) se han convertido en chistes fáciles y referencias escatológicas, como las ventosidades rimadas que lanza el brigadista oriental (Haiku Kid) que producen las carcajadas de los más jóvenes (incluso se puede encontrar en youtube un remix de sus ventosidades al ritmo de “Coplas a la muerte de su padre”… Sin comentarios). Esa es la desafortunada forma en la que el director ha plasmado la cariñosa irreverencia del original.

Las inesperadas sorpresas que el lector encuentra en cada poema del libro (refrescantes y esperanzadoras) se convierten en la película en giros de tuerca sin mucho sentido, como, ¡Ojo, spoiler!, que el malvado resulte ser el padre de la brigadista rubia, y al mismo tiempo sea el poeta enmascarado promotor de la asonancia empresarial.



Mientras que en el libro los autómatas son una mera metáfora de una sociedad anquilosada y reprimida por sus propios complejos, en la película se convierten en seres literales (con un diseño que recuerda a los robots de Woody Allen en “El dormilón”) y parece que su finalidad solo sea perseguir a los protagonistas sobre endechas mal tuneadas. La fuerza de la bien introducida crítica social de García-Teresa se diluye en peleas aceleradas en las que los autómatas siempre acaban arrancando las camisas a las brigadistas y dejándolas en bikini. Cabe destacar que el hijo de Will Smith cumple dignamente en su papel de infiltrado entre los poetas automáticos (no habla y siempre lleva una máscara).

Eso sí, el concepto (brigadistas que usan la poesía para enfrentarse al sistema y construir un mundo más justo y vital) es tan potente que sigue funcionando igual de bien; supongo que esa es la raíz de su éxito. Y la razón por la que ahora se ha puesto de moda entre los intelectuales hablar en verso.

En resumidas cuentas: Una adaptación penosa que sin embargo proviene de un excelente material literario (que os invitamos a descubrir). La película puede servir para pasar un rato de esparcimiento intrascendente, pero el libro sirve para cambiar tu vida. Es comprensible que la Brigada poética (aun desvirtuada por su adaptación cinematográfica) se haya convertido en todo un fenómeno social y que muchos de nosotros nos consideremos brigadistas de corazón (incluso yo he sucumbido y me he comprado mi gorra-poema). Como suele decirse: el poemario es mejor que la película.

 Título original: “Peripecias de la Brigada Poética en el reino de los autómatas”
Productora: Universal Pictures
Año: 2012
Director: Michael Bay
Guión adaptado: Tim Burton and J. J. Abrams
Duración: 190 minutos
Basado en el libro de poemas de Alberto García-Teresa (no acreditado)


http://www.arteshoy.com/?p=4331

miércoles, 6 de junio de 2012

Crítica de "Peripecias..." en Tendencias 21




Peripecias de las brigadas poéticas en el reino de los autómatas
El último poemario de Alberto García-Teresa nos habla de eso que viene del amor y al amor vuelve, enlazando vidas y poemas


Alberto García-Teresa es poeta, lector consumado, activista político-cultural; es un hombre inquieto y a su vez un escritor paciente. Sus indagaciones y estudios relacionan la literatura y la poesía con los conflictos del mundo, con una vertiente política de la intimidad y del hecho social. Su último libro, “Peripecias de las brigadas poéticas en el reino de los autómatas” (Asociación Umbrales, 2012) ha sido escrito con una coherente voluntad de liberación y de comunicación. En él, el autor consigue seducir desde la imaginación con ingenuidad y lirismo, posibilitando una experiencia estética honda y radical, transformadora e intensificadora de la conciencia. Por Víktor Gómez Ferrer.


Alberto García-Teresa, poeta, brigadista, lector consumado, activista político-cultural, es un hombre inquieto y a su vez un escritor paciente. Sus indagaciones y estudios relacionan la literatura y la poesía con los conflictos del mundo, con una vertiente política de la intimidad así como del hecho social. Hace un año le pregunté sobre un asunto del que me interesaba saber su opinión. Esto fue lo que me dijo:

En la lectura actual, de tus autores preferidos, de los textos que mejor te atrapan y consideras, ¿qué se desvela en sus poemas y de qué modo, qué se remueve en ti, que de alguna manera notas que te revive, conmueve y transforma aunque solo sea un poquito, mejorando tu manera de estar en el mundo y ampliando tu visión de las realidades constitutivas de la experiencia de ser, renovando tu confianza en la poesía de la acción y/o en la acción de la poesía?

"Considero que la poesía consiste básicamente en mirada y respiración, y a eso precisamente nos puede enseñar: a mirar de una manera desveladora, penetrante, detenida, que atraviese la superficie y la apariencia de las cosas y de los hechos, en una sociedad donde se nos quiere hacer creer que vivimos en un escaparate. A ganar en atención, cualidad indispensable para adquirir sentido crítico en una realidad donde impera, alentada por el Poder, la construcción de ficciones, lo espectacular y lo inconexo.

Del mismo modo, pienso que la poesía nos obliga a respirar de otra forma, de manera más pausada, más consciente de sí misma y también de nosotros mismos como sujetos. Con ello podemos escapar de las dinámicas de la velocidad impetuosa que nos marca el capitalismo, que considera obsoleto todo lo que no es inmediato y que no deja espacios para la reflexión, para ejercitar ese citado pensamiento crítico que pudiera revelar el horror y la deshumanización que genera el sistema.

Al mismo tiempo, creo que lo peor que puede hacer un poema es dejar al lector en el mismo sitio en el cual estaba antes de entrar en el texto; que tras salir de él vea que su mundo permanece intacto.

En ese sentido, como lector, busco una poesía que me revuelva y que me conmueva, que me ayude a salir de mí y encontrarme en y con lo Otro y las otras personas, que pueda servirme de lanzadera o punto de partida en una indagación filosófica, sociológica, política y ética de la realidad para poder crecer, ser mejor persona y transformar la sociedad actual en una justa y digna para todo lo vivo. En esencia, que me ayude a caminar.

Como muy bien indica Jorge Riechmann, "creo en una poesía que acompañe al ser humano; y ésa es la poesía que yo necesito". Coincido plenamente con él. Esa es la poesía que yo busco y que afortunadamente encuentro en poetas como precisamente Riechmann, Juan Ramón Jiménez, Lêdo Ivo, Enrique Falcón, Nicanor Parra, Claes Andersson, Günter Eich, Julia Otxoa, Erich Freid, Rafael Pérez Estrada, Oliverio Girondo, Miguel Hernández..."



Sobre Peripecias

Alberto García-Teresa acaba de publicar Peripecias de las brigadas poéticas en el reino de los autómatas (Asociación Umbrales, 2012) con una coherente voluntad de liberación y de comunicación de la escritura, que hace salir a esta de los géneros y taxonomías para respirar la heterogeneidad y la descentralización del hybris textual.

Y abandonando la voz de un yo poético dominante y moralista para seducir desde la imaginación y la multiplicidad de personajes, textos y contratextos, en pro de un retorno a la cultura del libro, sí, pero del libro atendido con mayor ingenuidad y lirismo, con renuncia al poema como objeto de consumo o al libro como artilugio snob.

La brigada responde a las inflexiones y rígidas murallas del mundo actual, con socavones y giros inesperados sobre autores y libros, cuya relectura posibilitan a los jóvenes una base de apasionada experiencia estética, honda y radical, por lo tanto, transformadora e intensificadora de su conciencia.

"La Brigada Poética colectivizó la fábrica. Cuando los empresarios y el gobierno cortaron el suministro de energía, ellos comenzaron a alimentar las máquinas con los poemas de Ted Hughes. No había aparato que no se cargase de electricidad al oírlos".

Con una ingenuidad infantil y maravillosa, devuelve la frescura al poema la agudeza y sensibilidad del autor, ganándole la partida a los retóricos de salón, a los impostados de cafetín y a las aburguesadas camarillas de poetas ombliguistas.

Las peripecias propician ratos de euforia y de chispazos saludables e inesperados. Lo inesperado que deriva en interpretaciones variadas y que cada lector singularizará, apropiándose del texto, que funciona a modo de contrabando, como un bien metamoforseado en cada entrega a una tercera persona.

"A cada embarazada que ven pasar por la calle, la Brigada Poética recita a su barriga poemas de Octavio Paz y Eugenio Montale. Quieren así acallar el ruido de coches, electrodomésticos y televisores que puedan aturdir al bebé".



El poemario rompe con prejuicios y eleva el don de la lectura a complicidad con la excelencia creativa y dialógica. Cada cucharada, cada relámpago, cada pellizco nos conecta con la vida y el pensamiento, con los poetas y la cotidianeidad dignificada y ahondada por una conciencia vivaz y generosa. Este libro deberían de leerlo chavales de la ESO y el Bachillerato. Es muy formativo, interpelador y fragmentariamente sugerente.

Su imaginación desbordada para acceder desde sus escaramuzas con lo hermanador, hermoso y estéticamente provechoso de la escritura como vida y la vida como convivencia y translectura de lo cultural y lo natural parecen un logro a compartir entre el lector y el texto.

Es de esos libros con los que trabajar en talleres, asambleas, tertulias, reuniones vecinales, escuelas, que además resulta gratificante, pues hay una diestra batería de propuestas para conectar y desconectar los mecanismos fallidos en el asombroso mundo de la palabra y su inseparable realidad física en la historia que construimos, así como en la que sería posible mejorar.

No autómatas, sino personas son las que pueden leer con cierta capacidad personal y asimilar después de una deliberativa reflexión qué se propone en un texto, y qué relaciones tienen su vida, su pensamiento y lo recién leído.

Los autómatas leen instrucciones y las cumplen. Las personas leen textos, y aprovechan de ellos lo suficiente para ir mejorando su existencia personal y colectiva. Cierto es que hay textos que tardan en ayudarnos años, otros lo hacen en minutos, algunos no llegarán a hacerlo nunca. Pero el brigadista, como el lector joven, como tú o yo, estamos en esa aventura de lo por venir.

"La Brigada Poética propone aprender del haiku a vivir de manera austera, plena y esencial, y del palíndromo a observar del revés la realidad".

Un libro reponedor. Pone de nuevo a la poesía en la bendición. El decir bien. Y decir desde lo bueno. Eso que viene del amor y al amor vuelve, enlazando vidas y poemas.

"DURANTE el apagón, distribuyeron miles de poemas para que se iluminasen los transeúntes".

Y la habilidad para no dogmatizar ni dar fórmulas infalibles, sino propuestas imprevisibles, cuestionamientos nuevos sobre el pensamiento y el arte dominante, pistas para ensanchar con la imaginación, todo lo suficiente, lo deseable, lo indelimitado y constantemente reducido, alterado o fríamente negado.

"La Brigada Poética ha comenzado el reparto gratuito de gafas de aumento en forma de pareado para posibilitar una nueva mirada crítica y poética de la realidad".

Que en poesía hay una esencia de juventud y auto-crítica, no una voz, sino nudos (Eleison) que enlazan nudos, citas y referencias, relecturas, contrastes y retornos, augurios del presente posible y del futuro deseable, es constatable en estas “Peripecias”.

La técnica de collage del poemario y su delicadeza para sugerir, proponer al lector la libertad de lectura en el orden o desorden que le apetezca, sin perder un ápice de brillantez casi aforística, constata que la cultura culta y la cultura popular están bajo un mismo paradigma y no tienen sentido la una sin la otra.

“PARA LIMPIAR LAS legañas y desperezar bien los ojos por la mañana, la Brigada Poética restriega con energía poemas de Margaret Atwood sobre los rostros de los usuarios del Metro”.

Si nos preguntamos por la necesidad de abordar los contextos e insertarlos en los textos, para que el pretexto inclusivo de lecturas varias y curiosidad creciente fermente y dé un buen libro de libros, si entendemos la poesía al servicio del pueblo, y no como adiestramiento social o anestesia de la inteligencia o como fuga de la realidad y sus conflictos, Peripecias de la brigada poética en el reino de los autómatas se perfila como un libro de cabecera, que baila entre el pecho y las sienes, al modo de una luciérnaga juguetona e insurrecta en la noche tormentosa de la actual cultura masiva.

El mejor ristretto de la temporada, el mejor pretexto para que placer y conciencia se reúnan en un sorbo de vida intensificada por la palabra poética. Salud, brigadistas, amigas y amigos internautas, bienvenidos a la aventura del leer.


 http://www.tendencias21.net/Peripecias-de-las-brigadas-poeticas-en-el-reino-de-los-automatas_a11859.html